Muchos son los autores y pensadores que han dedicado extensas obras a describir y divagar sobre el amor hacia el prójimo. El amor es un sentimiento de conexión y sacrificio para con otro ser, para con uno mismo. Es un sentimiento que crea unión y felicidad, que concilia en lugar de dividir, y genera armonía.
En mi opinión, amar al prójimo como a uno mismo, puede resultar incluso redundante. Al fin y al cabo todos somos parte de un mundo que compartimos y por ende existe una conexión inherente entre nosotros. Cuando amamos al mundo, cuando nos amamos a nosotros mismos, estamos amando al prójimo, aun cuando existan discrepancias y molestias entre nosotros, debemos comprender que odiar a alguien es odiarse a uno mismo, puesto que el odio carcome el alma propia y no la del odiado.
domingo, 23 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario